EL SISTEMA RESPIRATORIO
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domingo, 15 de septiembre de 2019
miércoles, 27 de noviembre de 2013
VERDADES AMARGAS
Yo no
quiero ver lo que he mirado
a través
del cristal de la experiencia;
el mundo es
un mercado donde compran
honores,
voluntades y conciencias.
Amigos: es
mentira, no hay amigos:
la amistad
verdadera es ilusión;
ella
cambia, se aleja y desaparece
con los
giros que da la situación.
Amigos
complacientes sólo tienen
los que
disfrutan de ventura y calma;
pero
aquellos que abate el infortunio
sólo tienen
tristezas en el alma.
Si estamos
bien, nos tratan con amor,
nos buscan,
nos invitan, nos adulan;
mas si
acaso caemos, francamente,
sólo por
cumplimiento nos saludan.
el que nada
atesora, nada vale
y en toda
reunión pasa por necio,
y por más
nobles que sus hechos sean,
lo que
alcanza es la burla y el desprecio.
En este
laberinto de la vida
donde tanto
domina la maldad
todo tiene
su precio estipulado:
el amor, el
parentesco y la amistad.
Lo que
brilla no más tiene lugar,
aunque
brille por oro lo que es cobre;
lo que no
perdonamos en la vida
es el atroz
delito de ser pobre.
Nada en el
mundo es perfecto, puro y sano;
todo se
halla a lo impuro entremezclado;
el mismo
corazón, con ser tan noble,
cuantas
veces se encuentra enmascarado.
Existe la
virtud, yo no lo niego,
pero
siempre en conjunto defectuoso;
hay rasgos
de virtud en el malvado,
hay rasgos
de maldad en el virtuoso.
La
estupidez, el vicio y hasta el crimen
podrían
tener su puesto señalado;
las llagas
del defecto no se ven
si las
cubre un diamante bien cortado.
Y a nadie
habrá de herir lo que aquí digo,
porque
ceñido a la verdad estoy;
me dieron a
libar hiel y veneno;
veneno y
hiel en recompensa doy.
Y si peco
en las palabras toscas
de estas
líneas oscuras y sin nombre,
doblando
mis rodillas en el polvo,
¡pido
perdón a Dios y no a los hombres!
Biografía
Ramón Ortega
(Comayagua,
1885 - Tegucigalpa, 1932) Poeta hondureño, uno de los principales
representantes del modernismo en su país. Realizó estudios en Honduras y
Guatemala. De regreso a su tierra se desempeñó como funcionario en la
Administración del presidente Francisco Bertrand. Para algunos de sus críticos,
Ortega como poeta ahogó el tono grandilocuente de sus predecesores e inició en
Honduras el "predomino del raso y el marfil"; se le acusa de ser, en
ciertos casos, un romántico arcaico, pero otros críticos lo ponen en duda.
Su obra no
es muy abundante, pero su exquisita factura suple ventajosamente la cantidad,
pues la época de su producción fue realmente muy corta: en una edad muy
temprana lo acometió cierto desequilibrio mental, sumiéndolo en una prematura
esterilidad creativa.
No
obstante, se le valora que haya escrito los versos de más refinada expresión
estética en Honduras; toda su poesía exhala una fragancia de romanticismo y aún
en la modernidad de sus poemas galantes trata de imprimir el sello de un
ancestro lejano. Entre sus obras destacan El amor errante (1930) y Flores de
Peregrinación (1940), recopilada póstumamente.
jueves, 21 de noviembre de 2013
EL HOMBRE Y LA MUJER - VÍCTOR HUGO
El hombre es la más elevada de las criaturas.
La mujer es el más sublime de los ideales.
Dios hizo para el hombre un trono;
para la mujer un altar.
El trono exalta; el altar santifica.
El hombre es el cerebro, la mujer el corazón;
el cerebro fabrica la luz; el corazón produce el amor.
La luz fecunda; el amor resucita.
El hombre es fuerte por la razón;
la mujer es invencible por las lágrimas.
La razón convence; las lágrimas conmueven.
El hombre es capaz de todos los heroísmos;
la mujer de todos los martirios.
El heroísmo ennoblece; el martirio sublimiza.
El hombre tiene la supremacía;
la mujer la preferencia.
La supremacía significa la fuerza;
la preferencia representa el derecho.
El hombre es un genio; la mujer un ángel.
El genio es inmensurable; el ángel indefinible.
La aspiración del hombre es la suprema gloria.
La aspiración de la mujer es la virtud extrema;
la gloria hace todo lo grande;
la virtud hace todo lo divino.
Es hombre es un código; la mujer un evangelio.
El código corrige; el evangelio perfecciona.
El hombre piensa; la mujer sueña.
Pensar es tener en el cráneo una larva;
soñar es tener en la frente una aureola.
El hombre es un océano; la mujer es un lago.
El océano tiene la perla que adorna;
el lago la poesía que deslumbra.
El hombre es el águila que vuela;
la mujer es el ruiseñor que canta.
Volar es dominar el espacio;
Cantar es conquistar el alma.
El hombre es un templo; la mujer el sagrario.
Ante el templo nos descubrimos;
ante el sagrario nos arrodillamos.
En fin...
El hombre está colocado donde termina la tierra;
la mujer donde comienza el cielo.
Biografía de Víctor Hugo
Poeta,
novelista y dramaturgo francés cuyas obras constituyen un hito sobresaliente
por ser el mayor impulso dado al romanticismo.
Víctor Hugo
nació el 26 de febrero de 1802, Era un niño precoz, que desde muy corta edad
decidió ser escritor. En 1817, con solo 15 años la Academia Francesa le premió
un poema y, cinco años más tarde, publicó su primer volumen de poemas,
"Odas y poesías diversas", que fue seguido por las novelas "Han
’Islande" (1823) y "Bug-Jargal" (1824), y por los poemas de
"Odas y baladas" (1826), el drama histórico "Cromwell"
(1827).
El periodo
1829-1843 fue el más productivo de la carrera de Hugo. Su gran novela histórica
"Nuestra Señora de París" (1831), lo hizo famoso y llevó a su
nombramiento de miembro de la Academia Francesa en 1841.
Escribió
varios volúmenes de poesía lírica, entre ellos: "Orientales" (1829),
"Hojas de otoño" (1831), "Los cantos del crepúsculo" (1835)
y "Voces interiores" (1837). Obras teatrales de gran éxito suyas son:
"El rey se divierte" (1832), adaptado por Verdi en su ópera
"Rigoletto" (1851), el drama en prosa "Lucrecia Borgia"
(1833) y el melodrama "Ruy Blas" (1838). En cambio "Les
Burgraves" (1843) fue un estrepitoso fracaso.
Durante su
exilio de 15 años en la isla de Guernsey escribió la feroz sátira,
"Napoleón el pequeño" (1852), los poemas satíricos "Los
castigos" (1853), el libro de poemas líricos "Las
contemplaciones" (1856) y el primer volumen de su poema épico "La
leyenda de los siglos" (1859-1883). En Guernsey completó su más extensa y
famosa obra, "Los miserables" (1862), una novela que describe y
condena la injusticia social francesa del siglo XIX.
Regresó a
Francia después de la caída del Segundo Imperio en 1870, y reanudó su carrera
política. Fue elegido primero para la Asamblea Nacional y más tarde para el
Senado. Entre las obras más destacadas de este tiempo están El noventa y tres
(1874), una novela sobre la Revolución Francesa; y El arte de ser abuelo
(1877), conjunto de poemas sobre su vida familiar.
Fallece en
París el 22 de mayo de 1885.
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